No ignores la fatiga invernal: ¿podría ser más que el frío?
- Karen Onderdonk
- 9 ene
- 2 Min. de lectura
By Abbey Pikkul, NPC

Sentirse más cansado en invierno es increíblemente común. Días más cortos, clima frío y cambios en la rutina pueden afectar los niveles de energía. Pero si la fatiga se siente persistente, abrumadora o diferente a tu habitual “letargo invernal”, RMFP puede ayudarte a examinarlo más de cerca.
Hay varios problemas de salud comunes—y tratables—que pueden contribuir a la fatiga continua:
Anemia
Los niveles bajos de hierro o la anemia pueden dejarte sintiéndote agotado, débil o con falta de aire. Un simple análisis de sangre a menudo puede identificar el problema.
Problemas de tiroides
Tu tiroides desempeña un papel importante en la regulación de la energía, el metabolismo y el estado de ánimo. Cuando está poco activa, los síntomas pueden incluir fatiga, cambios de peso, sensación de frío constante, confusión mental o piel seca.
Deficiencia de vitamina D
Como obtenemos gran parte de nuestra vitamina D del sol, los niveles suelen disminuir durante los meses de invierno. La baja vitamina D se ha relacionado con fatiga, dolores musculares, sistema inmunológico debilitado y estado de ánimo bajo.
Depresión o cambios de humor estacionales
La fatiga no es solo física, también puede ser emocional. El Trastorno Afectivo Estacional (TAE), la depresión y el aumento del estrés pueden manifestarse como baja energía, problemas de concentración, cambios en el sueño o pérdida de interés en cosas que normalmente disfrutas. Estos síntomas son comunes y no hay nada de qué avergonzarse.
Hábitos y calidad del sueño
Las rutinas de invierno pueden alterar el sueño más de lo que creemos. Menos luz del día, mayor tiempo frente a pantallas, horarios irregulares o problemas de sueño no tratados como la apnea del sueño pueden afectar cómo descansado te sientes, incluso si pasas suficiente tiempo en la cama.
La buena noticia es que no tienes que resolver esto por tu cuenta. Te ayudaremos a identificar qué está detrás de tu fatiga y los pasos para sentirte mejor. Si tu cansancio persiste, empeora o afecta tu vida diaria, no lo atribuyas solo al invierno. Escuchar a tu cuerpo y prestar atención a tiempo puede hacer una diferencia real.

Abbey Pikkul, NPC




Comentarios